martes, 7 de febrero de 2012

Os hicieron creer que es así como se supone que debemos ser, pero no. Somos jóvenes, es normal que bebamos demasiado, es normal que tengamos mala actitud y que queramos follar como conejos. Estamos diseñados para la juerga, es lo que toca. Y sí, algunos la palmarán de sobredosis o se quedarán de la olla, pero Charles Darwin dijo que no se puede hacer una tortilla sin romper algunos huevos. Y de eso va todo, de romper huevos. Y por huevos me refiero a ponernos ciegos como nunca. Si pudierais veros, me rompe el corazón: lleváis chaquetas de punto. Lo teníamos todo, y la hemos cagado más fuerte, y mejor que ninguna otra generación antes de la nuestra. Éramos preciosos. Somos un desastre. Soy un desastre y planeo serlo hasta los veintitantos, tal vez hasta los treinta y pocos.

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