domingo, 1 de enero de 2012

Una vez hablé contigo.
Solo una vez en mi vida. Fugazmente.
- Llevame contigo, no me dejes aquí...
Estabas apoyado en el alfeizar de la ventana, observándome con esos maravillosos ojos grises.
-Por favor... déjame volar contigo...
Seguías intacto, con esa sonrisa encantadora...
+ Ya has crecido, ya eres mayor, no te puedes venir..
Yo lloraba, suplicaba:
- ¡Quiero ir contigo y no crecer más!

Pero ya era tarde, Peter Pan escapó de mi ventana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario