domingo, 1 de enero de 2012

Me duele que me robes las palabras que me regalaste, y que se las des a otra persona como si fueran nuevas..
¡Las vuelves a envolver, y haces como si nada!
Y no entiendo cómo puedes pronunciarlas sin que vuelva aquel sabor a tu boca...
No es que yo las quiera ahora, pero tampoco quiero que se las digas a ella, mi amiga.

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